Desde que se bajó del avión quiso entrar a la cancha. Hoy, conforme pasan los entrenamientos asegura sentirse más adaptado y con las ganas intactas de debutar con la AzulGrana.
Mauro Vila es de esos jugadores que apenas pisó tierra ecuatoriana quiso ir a conocer su nueva familia futbolística y a su nuevo lugar de entrenamiento para adentrarse en la intimidad del camerino de la AKD. Hoy con algo más de una semana en Quito asegura sentirse cada vez mejor y con ansias de saltar a la cancha. “Estoy tratando de acoplarme a los compañeros, estoy con esas ganas de ser parte del grupo y estar dentro de la cancha cuanto antes”.
Mauro está consciente de que el jugador extranjero tiene que aportar y marcar la diferencia en un equipo, es por eso que en sus entrenamientos deja el doble de sus esfuerzos para llenar las expectativas. “Los extranjeros tenemos que aportar mucho más, tenemos que demostrar, porqué apostaron en nosotros, es por eso que uno tiene que estar consciente que tenemos que demostrar el doble, esforzarnos cada día más, entrenar el doble; y a medida que ya nos vayamos sintiendo más cómodos vamos a lograr lo que uno quiere y lo que espera la directiva y la hinchada”.
Antes de finalizar indicó que sin duda se siente más cómodo jugando en la última línea de ataque apoyando a los delanteros y tratando de anotar. “Yo me siento más cómodo arriba en la última línea de ataque, puedo darle (al equipo) esa posibilidad de atacar, de pasar al gol, de ayudar a la hora de definir al 9 y mandar asistencias”, culminó.